Historia de la tortilla de patata, una de las joyas culinarias más modestas de nuestra gastronomía

La tortilla de patata es uno de los platos más representativos de la cultura española, a la vez que uno de los más humildes. De orígenes inciertos, su elaboración sigue (más o menos) la misma receta desde su aparición: mezcla de huevo batido con patata pochada en aceite de oliva sellada en sartén al gusto. Antes de hablar de la historia de la tortilla de patata, pongámonos en antecedentes.

Breve historia de la patata en España

Antes de que la tortilla de patata llegase a la cultura gastronómica para quedarse, tuvo que llegar a tierras occidentales uno de sus ingredientes fundamentales para darle forma y nombre: la patata.

Este tubérculo procedente del continente americano llega a Europa tras las invasiones de Inglaterra, Portugal, Francia y, antes de todas ellas, España. El nombre de colonización viene dado por el archiconocido Cristóbal Colón, primer líder reconocido en pisar tierras americanas. De sus visitas a lo que creían las Indias, los colonizadores trajeron consigo un sinfín de especies animales y naturales. Entre ellas, estaba la patata.

Cuando la patata llega a España, su uso queda relegado a la alimentación de animales y de los más pobres, menos valorados en algunas ocasiones que las bestias. Su valor culinario no iba más allá de una opción económica que poder echarse a la boca. Tuvieron que pasar casi dos siglos para descubrir la gran cantidad de posibilidades que ofrece el tubérculo por antonomasia en España.

Las leyendas sitúan el nacimiento de la tortilla de patata al norte y los escritos, al sur

Cuenta la leyenda que el origen de la tortilla de patata se sitúa a principios del siglo XIX en Navarra, al comienzo de la Primera Guerra Carlista. Se dice que el general Tomás de Zumalacárregui pensó en la necesidad de una comida que saciara el hambre de sus tropas y que, a su vez, fuera económica. Con ayuda de una posadera de la zona, ideó una mezcla de huevo con patata que, para sorpresa de todos, resultó ser un manjar.

El verdadero origen de la tortilla de patata… o no

En cambio, los primeros textos reconocidos, más allá de cuentos populares, sitúa a la tortilla de patata en la localidad de Villanueva de la Serena, Extremadura, en 1798. Sí, antes de las leyendas que le dan vida 20-30 años después. Leyendas y escritos si coinciden en un punto: la idea del plato surge por la necesidad de obtener una receta de bajo coste que alimentase a los más pobres.

Pero, lo que se buscaba no era una mezcla de huevo batido con patata. La intención era la de conseguir mezclar patatas cocidas con harina para hacer un pan de bajo coste que alimentase al pueblo sin necesidad de hacer uso en exceso de los cereales. Fueron las mujeres que colaboraron en la elaboración de esta masa las que argumentaron que con huevo, el resultado sería mejor.

Hay voces que dicen que resulta curioso que un plato que surge de la necesidad de alimentar bocas a bajo coste sea, a día de hoy, uno de los platos estrella de la cocina española. Otras dicen que ha pasado de ser el almuerzo del pobre a la cena del rico. Visto desde nuestro prisma, tiene todo el sentido. España es un pueblo de trabajadores. Las familias más humildes han ido mejorando la receta, heredándola generación tras generación, cocinándola para el señor. A pesar de su juventud en la historia, posiblemente esté tan arraigada en España, precisamente, por sus orígenes humildes, como en Italia puede estarlo la pizza, otro plato que nace en un contexto de pastores y jornaleros.

Tortilla de patata con cebolla o sin cebolla

Cuando la tortilla de patata se pone encima de la mesa, ya sea en sentido figurado o literal, se formulan dos preguntas. La primera, si se prefiere esponjosa o poco hecha. La segunda, la más controvertida de las dos, es si se cocina con o sin cebolla. El debate es inevitable. Los hay que dicen que una tortilla de patata sin cebolla no es una tortilla de patata. En cambio, hay otras voces que sostienen que la tortilla de patata lleva eso mismo: patata; la cebolla es un añadido como otros muchos pueden echársele, tales como chorizo, pimiento, jamón…

Por mucho debate que se plantee, y reconociéndonos apasionados de la tortilla de patata con cebolla, la receta original no lleva cebolla. Este añadido comenzó a popularizarse en (ojo al dato) los años 40. Si la receta de la tortilla de patata puede considerarse históricamente joven, el añadido de la cebolla sería un bebé.

Con o sin cebolla, fría o caliente, al punto o poco hecha… Sea cual sea la opción, la tortilla de patata es un clásico de nuestra gastronomía. Nos acompaña en bares y cafeterías, la tomamos en el desayuno y a la hora de cenar. Una receta que nos sigue desde niños y la encontramos como protagonista de festejos locales en innumerables pueblos de España, lo que se traduce por tradición. La más rica la hace nuestra madre o, en su defecto nuestra abuela.

La tortilla de patata para aprender a cocinar

En la Escuela de Hostelería de FORMAEMPLEAN la tortilla de patata, junto con el pisto, es uno de los primeros platos que se aprenden a cocinar. Cuenta con: un ejercicio de corte de verduras, tubérculos y hortalizas, tiempos de cocinado y control del punto de sal. Es un pato sencillo, pero requiere de destreza en su elaboración. Además del cocinado, hay que saber darle la vuelta a la tortilla, lo que les resta miedo entre fogones. ¡Hasta para aprender a cocinar la tortilla de patata es perfecta!