Prepara tu piel para el verano

¡El verano ya está aquí! Llevas un año cuidando tu piel, pero no es suficiente. Vas a exponerla a numerosos factores que pueden perjudicarla. Con la llegada del calor, cuando Lorenzo más aprieta, la piel sufre. Además de un exceso de exposición a los rayos UVA y UVB, el órgano más grande de nuestra piel se enfrenta a: el cloro de la piscina y el agua salada del mar. La sal marina y el cloro en grandes cantidades producen sequedad en la piel. Y eso, sumado a largas jornadas de exposición al sol y alguna copa de vino de más, hace que la piel sufra.

Como en la Escuela de Estética de FORMAEMPLEAN queremos que pases un buen verano, y que tu dermis lo haga contigo, te recomendamos seguir estos tips para preparar tu piel para el verano. ¡Tranquilo/a! Nunca es tarde para preparar tu piel. Piensa que mejor que no hacerlo nunca, es comenzar a hacerlo en cualquier momento. Toma papel y boli, o copia el texto en la app de notas de tu móvil. ¡comenzamos!

Antes de comenzar, exfoliación

En primer lugar, y más importante: quita el gris de los meses más fríos de tu piel. Acaba con impurezas y pieles muertas. Renueva la dermis para revitalizarla. ¿Cómo vas a hacerlo? Con una buena exfoliación. Te recomendamos que lo hagas con productos cuya base sean extractos naturales, y que evites tratamientos exfoliantes que sean agresivos. Más aún si te ha pillado el toro del verano y quieres hacerlo todo ya. No nos interesa que acabes con una piel irritada y desprotegida. Como te decíamos, el sol apretará fuerte este verano, y tu piel ha de ser tan fuerte como el sol.

Te recomendamos exfoliar tu piel antes o durante la ducha. El agua calmará la dermis tras el tratamiento o ayudará si decides realizar una exfoliación bajo el agua. Además, después de la exfoliación, es de obligado cumplimiento pasar a la hidratación, y esto siempre ha de hacerse sobre una piel limpia y libre de impurezas. ¿Qué mejor que hacerlo después de la ducha?

La hidratación de la piel en verano

Después de un tratamiento de exfoliación, toca nutrir la piel y mimarla tras despojarla de pieles muertas e impurezas. Te recomendamos utilizar una crema de rápida absorción. El calor nos exige mantenernos frescos, y una crema muy grasa puede no ser la mejor aliada de un paseo a altas temperaturas. Incluso, prueba a utilizar aceites con extractos naturales después de la ducha. ¡Aportaran muchas propiedades a tu piel!

Además de cuidar la piel con productos que le aporten brillo, elasticidad y firmeza, también debes tener presente lo que comes. Una buena alimentación antes de la llegada del verano (y durante) es crucial para lucir una piel perfecta.

Alimentación antes de la llegada del verano y durante el verano

Como llevamos diciéndote desde el comienzo, debes preparar tu piel para el verano y cuidarla mucho durante los meses más cálidos del año. Si llegas tarde, no te preocupes, porque además de saber cómo hidratar tu piel a través de la alimentación, tomarás nota de como prepararla para el próximo verano. ¿No ves? Todo son ventajas.

Toma alimentos que contengan betacarotenos. Los betacarotenos son una fuente abundante de vitamina A. Además, son nutrientes que favorecen la producción de melanina y ayuda al buen funcionamiento del órgano de la piel. Puedes encontrarlos en alimentos vegetales como la zanahoria, el tomate, la naranja o el calabacín, y en alimentos animales como el salmón y el huevo. Ya sabemos en que estás pensando: todos los alimentos citados son de color rojizo o anaranjado. ¡Exacto! El betacaroteno un tipo de pigmento carotenoide que hace que dichos alimentos tengan ese color. ¡Ojo! Existen otros alimentos ricos en betacaroteno que no son de colores cálidos. Por ejemplo, las espinacas, y otras verduras de hoja verde oscuro.

Cuida tu alimentación durante el verano

Ahora que ya sabes cómo preparar la piel para el verano mediante lo que comes, vamos a contarte cómo cuidarla e hidratarla durante los meses de julio y agosto. Lo más importante: ¡no te despegues de la botella de agua! Bebe, aunque no tengas sed. Tu piel será la primera en notar la falta de hidratación. A esta máxima, añádele alimentos que aporten una hidratación extra. La fruta es una gran aliada del verano precisamente por la cantidad de agua que aportan al cuerpo. Sandía, melón, melocotón, fresas… Come fruta hasta hartarte. Sustitúyela por otras comidas si es necesario, pero no la apartes de tu dieta diaria en verano. Es una gran aliada de la piel y de la hidratación.

¡Cuidado con los rayos solares!

Tu dermis está exfoliada, sabes cómo hidratarla y qué alimentos consumir para prepararla. ¿Por qué te contamos todo esto? Porque sabemos que vas a querer verte con una piel bronceada, brillante, bonita… Y para enfrentarte a los rayos del sol has de estar preparado/a. No es ninguna tontería, ¡cuidado con los rayos solares!

Para protegerte del sol usa una buena crema que te proteja de los rayos UVA y UVB. Infórmate bien sobre el protector solar, asegúrate de que tiene una elevada concentración de antioxidantes y un factor de protección elevado. Los rayos solares pueden ser muy nocivos para tu piel. Entre las consecuencias de una exposición solar inadecuada están la aparición de manchas, el envejecimiento prematuro e incluso cáncer de piel. ¡Poca broma! Escoge un buen protector solar.

No tengas prisa por dorar tu piel, piensa que cuidarla ha de ser tu primer objetivo. Solo tienes una. Si quieres lucir un bonito bronceado y tienes una piel que no tolera la exposición solar, opta por cremas bronceadoras hidratantes. Estarás cuidando la dermis y, a la vez, la dotarás de un aspecto luminoso y dorado.