¿Serán los bartenders los nuevos cocineros?

Hasta hace no demasiado, conseguir libros sobre cócteles algo reglados no era sencillo. Los jóvenes alucinarán, pero Internet es algo bastante nuevo. Y el de coctelero era un oficio de prueba y error, y que se transmitía de maestro a aprendiz. Como Obi-Wan Kenobi y Luke Skywalker, pero con tragos en vez de espaldas láser.

La formación que incluye coctelería da la oportunidad a jóvenes, y no tan jóvenes, de tener acceso a clases muy prácticas  con algunos de los referentes actuales de la mixología, pero también a un cuerpo teórico muy necesario en una profesión que requiere de conocimientos de química, física, cocina y, por supuesto, historia. Y muchas ganas de seguir aprendiendo sin cesar.

La conexión de la mixología con la gastronomía ha elevado el nivel

Otra cosa muy positiva de estos cursos está en la profunda vinculación que tienen con la gastronomía. Los chefs , son las grandes estrellas de rock, y los bartenders han estado relegados a la noche, han sido «los outsiders, los de la mala vida». Pero, al conectarse la mixología con la gastronomía, se está elevando de nivel y también desliga los cócteles del mundo de la noche y de la farra. Y eso se traduce en una subida de nivel de esta disciplina que el cliente, sí o sí, va a notar.

Esperemos que la coctelería siga su senda ascendente. Desde luego, el público tiene cada vez más ganas de beber bien, con conocimiento, sin excesos, con la misma perspectiva que se tiene con la gastronomía. Aún les queda camino para ser superstars, pero los bartenders ya son los teloneros molones de un espectáculo que, estamos seguros, cada vez será mejor.

Profesionales Cualificados

La formación también viene a solucionar otro de los males endémicos de la hostelería: la falta de profesionales cualificados. Hace no tanto, conseguir que en un sitio al uso le preparasen a uno un buen cóctel no era una tarea sencilla. Si otras instituciones se ponen las pilas ,los empresarios encontrarán una bolsa de buenos trabajadores que revalorizarán su barra. Es importante dignificar la profesión, y las instituciones académicas lo hacen. No es una cuestión de titulitis, sino de dar al servicio y a la hospitalidad el papel que merecen tener.

Leave a comment