La glicación: una de las causas del envejecimiento de la piel

La glicación, también denominada glicosilación, es una reacción química que produce pérdida de elasticidad en la piel, lo que conlleva un envejecimiento prematuro de la piel. El proceso se debe a que los azúcares que consumimos, al reaccionar con nuestras proteínas, generan nuevas cadenas proteicas que el cuerpo no puede destruir ni liberar. Esto provoca la alteración de la estructura de nuestra dermis, que tiene como resultado las cadenas de colágeno y elastina. En definitiva, es un proceso generado en nuestro cuerpo por la ingesta de azúcares que provoca flacidez en la piel y envejecimiento prematuro.

Cómo evitar el fenómeno de la glicación en la piel

Por desgracia, los efectos de la glicación en la piel no son reversibles sin una intervención quirúrgica. Lo que si se puede hacer es frenar el proceso para que no vaya a más o, en el mejor de los casos, impedir que se produzca. Para ello, la alimentación y la cosmética serán tus aliadas. Sigue los consejos de la Escuela de Estética de FORMAEMPLEAN para evitar la glicación en la piel.

Cómo prevenir la glicación a través alimentación

¿Has oído alguna vez la lapidaria frase «lo que comes, te destruye»? Bien, eso es la glicación: un fenómeno que, poco a poco, va destruyendo la capa de apoyo de la piel donde se forman el colágeno y la elastina. ¿Qué lo produce? Una mala alimentación. Luchar contra la glicosilación es sencillo si pones atención a lo que comes y a la forma que tienes de cocinarlo. Siempre que dispongas de tiempo, prepara tus platos a fuego lento o utiliza el sistema de cocinado al vapor. Di adiós a frituras y salsas ultra procesadas. Opta por elaborar salsas a partir de alimentos crudos batidos o cocinados bajos en grasa.

Como en toda buena alimentación, la verdura y la fruta han de estar presentes. Son alimentos ricos en antioxidantes. Oblígate a comer más verdura que fruta, ya que favorecen que el organismo no cree proteínas glicosadas. Además, la fruta cuenta con azúcares en su composición que los cuerpos no siempre procesan de la misma manera. ¡No seas enemigo/a de la fruta! Es muy beneficioso comer una media de 5 raciones de fruta/verdura al día. Solo decimos que es mejor que optes por inclinar la balanza hacía las verduras.

Así como hemos hablado de los alimentos que deben estar presentes en toda buena alimentación, también es (in)justo hablar de los que producen que se de la glicación. Exacto, debes evitar los alimentos en los que estás pensando: todos aquellos que tengan en su composición azúcares rápidos: bollería, dulces, golosinas… Si no puedes eliminarlos por completo de tu dieta, redúcelos, al menos, a la mínima expresión. Y, si optas por darte un capricho, hazlo con repostería artesanal. ¡Huye de los cereales procesados!

En definitiva, sigue una alimentación sana en la que primen los cocinados al vapor, los alimentos crudos y las frutas y verduras. Cambia los arroces y pastas blancos por integrales, reduce al máximo los alimentos con altos índices de fructosa, sustituye el café de la mañana por té verde y evita los alimentos tostados/quemados.

Elimina de tu vida el tabaco y los refrescos de cola

Además de cuidar tu alimentación, también debes seguir una serie de hábitos saludables. El primero de todos es no fumar. Si lo haces, déjalo ya. Según lees estas líneas piensa en comenzar a leer «Dejar de fumar es fácil si sabes cómo». El humo de tabaco, además de destrozar nuestros pulmones, también lo hace con nuestra piel. El segundo hábito que debes imponerte es el de realizar ejercicio físico. La actividad física regula los niveles de azúcar en sangre y aumenta la acción de los antioxidantes. En tercero, que parece un hábito menor, es el de dejar los refrescos de cola. Sí, suena a una tontería, un mal menor; pero que levanten la mano los adictos a las bebidas de cola que hayan intentado dejarlas sin éxito.

¿Qué tratamientos estéticos previenen la glicación?

Para prevenir el proceso de la glicosilación lo fundamental es llevar una dieta libre de azúcares y cocinados rápidos y grasientos. Asimismo, resulta muy positivo hacer uso de cosmética con principios activos anti-glicación para evitar la aceleración del proceso o, en el mejor de los casos, prevenirlo. Los principios anti-glicación están presentes en productos con activos antioxidantes y reestructurantes. Fíjate en que aparezca la propiedad anti-AGE. No, no es la propiedad anti-edad, aunque ayude a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel. Verás que en muchas cremas y serums aparece la palabra anti-AGE, que se asocia a los productos anti-edad. Realmente son anti-glicación (anti glycosilation end products).

Haz uso de protector solar con un factor de protección mayor a 30 durante todo el año, no solo en verano. Aunque la glicación se produzca en las capas más internas de la piel, el cuidado de las capas más superficiales de la dermis también es importante. ¡Mira este interesante post sobre el cuidado de la piel en verano!