¿Por qué las palmeras de Morata de Tajuña son tan famosas?

Morata de Tajuña es un pueblo de Madrid que apenas alcanza los 7.500 habitantes. Aun así, ha conseguido que sus obradores sitúen sus mini palmeras en el mapa a nivel mundial.

Las palmeras de Morata de Tajuña se caracterizan por ser una versión reducida de esas palmeras gigantes en las que el hojaldre no acaba de estar duro. Sí, como las que degustábamos en el patio del colegio antes de que la sombra del azúcar llegase a las aulas. Así dicen que son las palmeras de Morata de Tajuña, solo que mejor. Que sean artesanales le suman puntos. Y no por la oda a lo artesanal que tanto circula entre calles y redes, sino porque hechas a mano y con mimo, saben mejor. Eso es así, odas aparte.

Pero, ¿qué tienen de especial para ser tan famosas? Morata de Tajuña es un pueblo que no destaca por su tradición turística. Tiene su encanto, como lo puede tener Fuenlabrada, si te pones… Es decir, no sale en los libros de historia del arte. ¡Ni falta les hace! A pesar de ser “un pueblo más”, las colas de sus obradores los domingos son tan conocidas con La Cibeles, El Oso y el Madroño o la mismísima Puerta del Sol. Pero, insistimos, ¿por qué tan famosas?

El secreto de las palmeras de Morata de Tajuña

A las palmeras les pasa como a las mandarinas: no todas salen buenas. Que si está seca, que si el hojaldre está muy duro, que si tiene poco chocolate, que si la masa está cruda… Cuando damos con la palmera perfecta, lloramos y pasamos a ser ese niño que tuvo un día de suerte al escoger la palmera perfecta en la hora del recreo.

Si hay algo que tienen las palmeritas de Morata de Tajuña es que siempre están tiernas, en su punto. Quienes poco entienden dicen que es por su tamaño, que hace que sea más sencillo trabajar el hojaldre. En realidad, el truco de está delicia dicen que viene dado porque la masa, una vez cocinada, se pasa por un almíbar que la hace más jugosa y blandita.

Además, en Morata de Tajuña cada obrador tiene su secreto. ¡Y su cobertura! Puedes encontrarlas cubiertas de chocolate, fondant, mermelada de frutas… También sorprenden, en algunas ocasiones, con rellenos de crema, nata y otras delicias.

En nuestra Escuela de Hostelería enseñamos al alumnado a trabajar el hojaldre con diferentes técnicas. Se trata de un tipo de masa que tiene tantas posibilidades como interpretaciones. El alumnado, entre otras, aprende a elaborar palmeritas con el hojaldre amalgamado. ¿Estarán tan ricas como las de Morata de Tajuña?

Un dulce que ha conseguido tener su propia fiesta

Desde que la familia De la Torre comenzase con la tradición hasta hoy han pasado muchas cosas, y se han elaborado muchas palmeras. Las suficientes como para hacer de su elaboración una fiesta. La Feria de la Palmerita se celebra este 2021 los días 11 y 12 de diciembre. Ya es la cuarta edición de este delicioso evento. Además de las palmeras, el festival contará con actividades para los más pequeños, orquestas y pasacalles teatralizados.

Las actividades tendrán lugar en la Plaza Mayor del pueblo. Además de contar con los establecimientos abiertos, los obradores tendrán su representación en la plaza. Así podrá disfrutarse a partes iguales de los dulces y de actividades como los paseos en pony, los castillos hinchables o la música en directo.

Dentro de poco, el mundo lo conocerá por el circuito de velocidad por el que quemarán goma los coches de la Fórmula 1. Hoy por hoy, Morata es internacional gracias a sus palmeritas.