Aumenta la presencia de mujeres vigilantes de seguridad privada

Aunque se trata de una cifra aun discreta, el número de mujeres vigilantes de seguridad aumenta cada año. La Escuela de Seguridad Privada de FORMAEMPLEAN ha visto como las aulas que antes solo llenaban hombres, ahora cuentan cada vez como más alumnas. En los cursos más recientes, incluso, se ha llegado a alcanzar la paridad en uno de los grupos: ocho de cada sexo.

El aumento de mujeres en las aulas también trae consigo una buena nueva: crecen las contrataciones de mujeres vigilantes de seguridad. En los últimos meses, la Agencia de Colocación de FORMAEMPLEAN ha registrado 25 contrataciones en seguridad privada, de las que 10 han sido femeninas.

España es un reflejo de lo que está sucediendo en el resto de Europa. El porcentaje de mujeres dedicadas a la seguridad privada en el viejo continente no supera el 20%. Aun así, los datos son esperanzadores. Hace 5 años los datos se encontraban por debajo del 13%.

A día de hoy, no nos sorprende encontrar a una mujer realizando guardia en una garita de seguridad, haciendo rondas con el coche por un parking o en la entrada de un supermercado. Su presencia en arcos detectores es de obligado cumplimiento, por si tiene que realizarse algún cacheo. Por tanto, la figura de la mujer vigilante de seguridad es necesaria en la actualidad. En cuanto a los salarios, el Convenio Estatal de Empresas de Seguridad establece que no tendrá cabida la desigualdad salarial entre hombres y mujeres que ostenten el mismo cargo.

Por qué en seguridad privada hay menos mujeres que hombres

Es cierto que, por regla general, existen mayores oportunidades para hombres vigilantes de seguridad que para mujeres. Las empresas que contratan los servicios suelen caer en el error de relacionar la seguridad privada con la fuerza. Por ello, demandan más personal masculino.

 El trabajo de un o una vigilante de seguridad privada ha de basarse, sobre todo, en la prevención y control de situaciones de riesgo. La capacidad de intuición y negociación necesaria para ser una o un buen profesional del sector está presente en ambos géneros.

Otra de las razones, por no decir la más importante, está relacionada con el reparto de roles entre géneros. En las últimas décadas hemos visto como cada vez había más presencia de mujeres en las fuerzas y seguridad del Estado, así como en la seguridad privada. Si miramos un poco más atrás, y sin irnos muy lejos, los trabajos de proteger estaban destinados a hombres.

La presencia de roles sociales hace que también las posibilidades de una mujer y madre se reduzcan. Si, además de su puesto de trabajo, asume al 100% el rol de cuidadora en casa, no podrá optar a puestos que impliquen hacer guardias, por ejemplo. Por tanto, debe hallarse la paridad en el contexto social en general, y en el sector de la seguridad privada en particular.

La seguridad privada es un sector en continuo crecimiento

Desde FORMAEMPLEAN vemos cómo las empresas cada vez nos demandan más personal de seguridad privada cualificado. La Ley de Igualdad que tenemos en España obliga a las grandes empresas a equiparar el número de trabajadores con el de trabajadoras. Aplicar esto en el sector de la seguridad privada es muy complicado. Se trata de un área en continuo crecimiento que, aunque demande mujeres, no las tiene en lista de espera. Que haya más mujeres preparándose con el Certificado de Profesionalidad de Vigilancia de Seguridad permitirá que la paridad de la que hablamos pueda llegar a buen puerto.